Reflexión 7

En muchas ocasiones, las personas nos preocupamos por evitar el dolor y no nos ocupamos de lo
verdaderamente relevante: observar el origen del sufrimiento.
El dolor, en cualquiera de sus formas, es inevitable, sin necesidad de entrar a valorar tipos o intensidades.
El sufrimiento, en cambio, es absolutamente evitable y depende por completo de nuestra gestión interior.