
“La sombra se integra, el ego se desintegra.”
Integrar la sombra no es justificarla, sino reconocerla.
Todo lo rechazado actúa desde el fondo, tensando la vida y endureciendo el ego.
Cuando abrazas lo que evitabas mirar, el ego deja de necesitar máscaras y dramatismo.
Ganas profundidad, humanidad y libertad interior.